Yo quiero cambiar el mundo

Yo quiero cambiar el mundo

19 julio, 2018 0 Por Elb23lognet

Algunas mujeres han desarrollado ideas sobre su salud y apariencia física, sintiendo temor por lo que les pueda pasar ante sus familiares, teme ser criticada por sus opiniones o apariencia.  Sus ideas pueden ser mal interpretadas por aquello que la mujer casada solo tiene que estar pendiente del esposo, de los hijos y del hogar.  Pues no, las mujeres con sus ideas y propósitos pueden alcanzar proyectos como en este caso el proyecto era crear y poner en funcionamiento una unidad médica para la atención de la mujer.

Querían atender la salud y el bienestar de la mujer , la salud física, mental, emocional, clínica y ofrecer un espacio en donde las mujeres se sintieran tomadas en cuenta muy a pesar de que el sistema en el que vivían, las injusticias de la cultura, la incomprensión de los hijos y la familia, presentaban grandes obstáculos para la formación de ese grupo de trabajo.  Se hizo un esfuerzo grande y se logró el objetivo.

Sólo basta con querer hacer algo importante para sentirnos que queremos cambiar el mundo no estamos conformes con lo que tenemos en nuestro entorno queremos más.  Por otro lado se debe dejar claro, no es que las mujeres no estén en capacidad de realizar un proyecto porque siempre ha sido trabajo de los hombres.

En este caso era el momento de hacerse sentir, de ser útiles y humanitarias.  Desde muy joven, desde la secundaria ya la mujer quiere cambiar al mundo en los aspectos que en ese momento representen mayor interés para los jóvenes.  Al llegar a ser adulto cambian las cosas, la mujer se casa, se encasilla en el hogar aún cuando sean profesionales, pasan a ser esclavas de sus maridos, hacen sólo lo que él piensa y dice y aunque funcionen bien como pareja y como matrimonio no es el deber ser.

El ser humano en este caso la mujer tiene el derecho universal de salir adelante por sí sólo para eso existen guarderías, colegios centros de tareas dirigidas y cuidado para los niños, que le permita tener su propia independencia y un hogar feliz, también la rutina y la monotonía cansa y aburre.  El primero en cansarse es el esposo al cabo de un tiempo se pone de mal carácter empieza a reunirse con los amigos, no quiere estar mucho tiempo en el hogar y como se dice en criollo se suelta el moño.

La mujer es más pasiva, se entrega más al hogar a ser excelente cocinera, excelente ama de casa, perfecta en el cuidado y educación de sus hijos y en ningún momento piensa en ella, sube de peso, sólo conversa con sus amigas de temas triviales y así llega un momento en que  da cuenta de que no está haciendo lo correcto, parte de ese tiempo lo debe dedicar a ella misma.

Una vez consiguieron conformar el proyecto estas mujeres empezaron a sentirse importantes, el mismo era viable, consiguieron donaciones, ayudas de empresas, aportes personales, de familiares y amigos para iniciar el funcionamiento de esta unidad médica lo cual fue un éxito total.  Organizaron rifas, eventos culturales, ferias de comida, en donde la cuota de inscripción ayudó a recabar gran parte de los fondos que necesitaban.